Lunes

25 febrero 2008

Hoy quiero comenzar con fuerza, acabar la semana sobre las cuatro, resolverme la vida después de merendar y dedicarme a cambiar el mundo sobre las siete.
Quiero morderme la lengua de alegría, abrir una brecha en la Tierra y gritar, gritar fuerte que estoy aquí, que seré quien jamás nadie soñó ser, que seré tú para darte energía y todos para soñar un horizonte más justo.
Implosionar, reinventar mi camino paso a paso y engrandecer mi voluntad hasta que no me quepa dentro y pueda inspirar al mundo.
Quiero que mañana los reyes de las miserias ajenas ardan en las plazas mayores, porque cada cual sea dueño de su destino y consciente del tiempo que le ha tocado. Deseo ver hogueras en el horizonte, donde se consuman la ignorancia, la envidia y el egoísmo, y veros a todos, a todos, mirando orgullosos el amanecer.

Será el café.

Lo único que podemos decidir es qué hacer con el tiempo que se nos a dado
- Gandalf el Gris

4 comentarios:

Anay dijo...

¿Todo eso lo hace el café?

(póngame otro a mí)

HombreRevenido dijo...

No se puede cambiar el mundo hasta después de merendar. Eso siempre ha sido así.

Muy bien escrito. Ahora hay que lograrlo, pero por la voluntad se empieza.

PepitoGrillo dijo...

Bellos pensamientos

Lupus dijo...

Anay, sí, eso lo hacen algunos cafés internos.
Muy de acuerdo contigo, HR, eso ha sido siempre así. De qué si no el colacao en la merienda.
Gracias, D. Pepito.

Un saludo,

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